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miércoles, 29 de junio de 2011

Hoy comemos lentejas con chorizo, morcilla de cebolla y un poquito de panceta, casi nada.

Aquí tenemos un plato sencillo de hacer, nutritivo y quizá un poco fuerte para estos días de calor, pero, ¡quién se atreve!. Yo lo pongo hoy y luego me duermo una buena siesta.
  Tiene muchas ventajas este plato: le puedes quitar lo que no te guste, le gusta a casi todos los niños, se puede congelar lo que te sobre, así que haces para dos veces y ya está, es barato, se hace en apenas cuarenta minutos en total, alimenta como pocos, tiene toda la pirámide alimenraria y al faraón incluído, es un plato de cuchara, que falta hace, y ... si no las quieres las dejas.
INGREDIENTES para 4
250 gramos de lentejas. Elije la variedad que te guste.
Una cebolla mediana
Media cabeza de ajos
Un pimiento verde mediano
Un tomate maduro pequeño
Una patata
Aceite de oliva
Sal
Laurel
Tocino
Chorizo
Morcilla de cebolla.

ELABORACIÓN.

   Pon en remojo las lentejas al menos una hora antes. En una olla de hierro  colado pon agua, el pimiento, el tomate sin pelar y la media cabeza de ajos, que antes habrás asado al fuego directamente -también lo puedes hacer con la cebolla, pero no hace falta. Déjalos hervir hasta que se ablanden bien, sobre todo el tomate, una vez blandos los pones en el vaso de la túrmix pero antes pela los ajos asados y hervidos. Muele bien y reserva.
  En el agua en que has hervido la verdura pon las lentejas remojadas y lavadas y baja el fuego al mínimo, tapa y que hierva un cuarto de hora, al cabo añade el contenido de la batidora y la hoja de laurel  y que siga hirviendo. 
   Cuando veas que están hinchadas las lentejas añades las viandas y la patata troceada no muy grande, que hierva otro poco y ya está.¡Ah, se me olvidaba!, antes de servir rocíalas con un buen chorreón de caeite de oliva crudo. A comer cuando se enfríe un poco.

martes, 28 de junio de 2011

Albóndigas de carne en salsa de almendras.

  Pensaréis que me encantan las albóndigas, pues es verdad, me encantan. Son un plato muy socorrido considerado de segunda, no se por qué, porque hacen el mismo papel en una mesa que el secreto ibérico, del que ya os daré alguna receta.
Esta receta se hace con las mismas albóndigas de carne que encontraréis días atrás -podéis buscarla por la etiqueta albóndigas-. Están hechas en olla de hierro para que la salsa se haga a fuego lento y el sabor de ambas se vaya combinando poco a poco. Con unas simples patatas fristas están buenísimas y a los niños les suelen encantar. También es un plato para quedar bien con las visitas ¿Quién se atreve a ponerlas en una comida con invitados?
  Próximamente pondré una página con las ollas de hierro y sus aplicaciones, son fantásticas y si sabéis buscarlas no hay que gastarse una fortuna en las cocottes francesas.


INGREDIENTES
Albóndigas de carne
Una cebolla mediana fesca
Tres dientes de ajo
Unas almendras
Un trozo de pan del día, pan pan, nada de molde.
Perejil
Azafrán en hebra
Sal
Vino blanco
Aceite de oliva

PREPARACIÓN
   Freimos las albóndigas en una buena cantidad de aceite muy caliente y las vamos colocando en la olla de hierro con un chorreón de vino blanco y el fuego al mínimo para que la olla vaya tomando temperatura poco a poco. Cuando esté todas fritas ponemos en el mismo aceite la cebolla entera pelada, los ajos y las almendras sin pelar -la cáscara sín naturalmente, me refiero al pellejito rojo-. Hay gente que las prefiere peladas, pero yo aprovecho mejor el sabor y la textura de la piel.
 Primero se fríen las almendras, que necesitan muy poco, las sacamos y las ponemos en el vaso de la turmix; lugo sacamos los ajos y los añadimos, luego, cuando esté pocha, la cebolla y al vaso, por último freímos la rebanada de pan y adentro, añadimos perejil, agua, azafrán, sal y a moler hasta que esté todo con la consistencia de una papilla.
  Ponemos en la olla la salsa y dejamos hervir, tapada, hasta que estén ligados los sabores. Las albóndigas necesitan poca cocción pero con tiempo los sabores salen y la salsa se reduce.
  Reducimos y rectificamos de sal y a la mesa.



miércoles, 22 de junio de 2011

Albóndigas de pescado en salsa de tomate

 En la receta de sopa de albóndigas de pescado, si has hecho muchas las puedes congelar y guardarlas para otro día ponerlas con tomate.
   Es mjy fácil, prepara una salsa de tomate con tomates triturados de lata, albahaca, orégano y sálvia y añrade las albóndigas. Si son de bacalao mejor.

domingo, 19 de junio de 2011

Hoy domingo, churros para desayunar


CHURROS CASEROS.
Ingredientes.
Harina de fuerza 400g. Me gusta másla de fuerza aunque haces el avía con otra.
Un paquetito de levadura panadera o un sobre de Royal.
Agua templada y fría.
sal.
Aceite de maiz y soja.

PREPARACIÓN
Ponemos la harina en un cuenco con un poco de sal, la mitad, luego añadiremos más sal, es para que no retrase la fermentación elnoponerla toda.
Echamos agua templada en un vaso y deleimos la levadura si es panadera -si es química ni se nos ocurra, en ese caso la pondíamos sobre la harina seca directamente-.Cuando está disuelta totalmente la añadimos la harina y movemos hasta formar una masa seca, añadimos más agua poco a poco y movemos hasta que tome una consistencia de bechamel caliente y que resbale cómodamente por el cuenco al inclinarlo. Si estádemasiado blanda añadimos un poco de harina. Movemos lo suficiente y dejamos reposar -dentro delmicroondas es un buen sitio.
 Como un cuarto de hora después tenemos la masa lista, así que a llenar la churrera y esperar que se caliente el aceite en una sartén honda para que los churros se den una buena zambullida, que no hagan pie.
  Personalmente prefiero la mezcla de aceites de maiz y soja 1/1 que cualquier otro aceite, en realidad es para lo único que lo utilizo junto con las tortitas y las sopaipas. El de oliva es demasiado fuerte y le quita el verdadero gusto al curro.
   Cuando el aceite está muy caliente movemos la churrera y hacemos las ruedas rápidamente. podemos probar con un poco de masa, si vemos que se mueve lentamente y que le da vergüenza ponerse dorada rápidamente, hay qu e esperar, está frío. Les damos la vuelta con un movimiento de profesional sin que salpique y a espera que se dore por el otro lado.

   Después de comer churros hay que intentar no beber agua. Si no puedes aguantar, pues bebe.

jueves, 16 de junio de 2011

Croquetas del puchero

 Aprovechemos la carne del puchero y los demás avíos para preparar unas exquisitas croquetas caseras.
 Las vamos a preparar de tres clases distintas a la vez : de carne, de morcilla y de verdura. se hacen lo mismo pero poniendo cada cosa cada vez. Las de morcilla están muy buenas pero mejor servirlas mezcladas para no cansarse del sabor.
INGREDIENTES
Carne del puchero
Morcilla de la pringá
Verduras cocidas que nos hayan sobrado o que tengamos a mano.
Jamón serrano
Cebolla, mucha cebolla
Perejil
Ajo
Nuez moscada -para las de morcilla no-
Harina
Leche entera
Sal
Aceite de oliva
Huevo
Más harina
Pan rallado

PREPARACIÓN

   Picamos la cebolla muy picadita y el ajo y los ponemos en una sartén grande baja. Fuego lento y a esperar que se ponga transparente la cebolla, cuando esté añadimos la carne muy picada -la morcilla o la verdura en cada caso, a la verdura le ponemos jamón igualmente, a la morcilla no- y le damos unas vueltas para que se impregne de los jugos de la cebolla, añadimos casi al final el jamón muy cortadito y el perejil, otro par de vueltas y no esperamos a que se seque, ponemos la harina y a remover para que se hinche con el jugo. Una vez que está todo mezclado y empieza a ser difícil moverlo vamos añadiendo leche hasta que tenga una consistencia de bechamel no muy espesa, salamos y especiamos con la. En cuanto empieza a burbujear está, colocamos la masa en una fuente plana y dejamos enfriar.
  Cuando la masa está fría  y durita la cortamos en trozos, la moldemos con la mano y la pasamos primero por harina, después por huevo y por último por pan; colocamos en una bandeja y las congelamos o las freímos, depende de lo que vayamos a hacer.
   Para que no salgan ni duras ni demasiado blandas, cuando remuevas con la CUCHARA DE MADERA fíjate que se queda pegada la masa, que no chorrea y también en que cuando hierve y brurbujea que le cueste un poco de trabajo, que no burbujee alegremente, entonces está clara.
  De todas maneras, si te ha salido clara, al liarlas con harina se crea una corteza que luego hace que al freirlas no revienten.

domingo, 12 de junio de 2011

Jureles asados al horno y con cebolla confitada.

 Es una pena que no tenga las fotografías pues este es un plato que no queda bonito en ellas, para eso la lubina luce más, este es como más cateto vestido de domingo, pero está sabrosísimo; como la canción "Llorona" dice del chile verde. Una dorada, unos lomos de bacalao quedan en una fuente magníficos, en cambio el pobre jurel parece el desguace de un dos caballos sobre un plato de duralex, con sus ángulos, su cola puntiaguda; verdaderamente no luce, así que quizá sea mejor que no tenga las fotos, pero os garantizo que está para chuparse los dedos.
 Así que sin fotos vamos directamente al jurel.

INGREDIENTES para cuatro personas.
Dos jureles grandes frescos, no van a ser echados a perder.
Una cebolla dulce, de esas muy blancas, mediana o, mejor, grandecita.
Una patata
Un ajo
100 gramos de jamón cortado en daditos o lonchas finas.
Pimiento morrón o de piquillo, o mejor, cornicabra seco ablandado en agua.
Vino blanco suave
Sal
poco más.

PREPARACIÓN
  Limpiamos un par de buenos jureles, de esos que parecen caballas, y los lavamos bien. Conviene romperle las venas que van a lo largo de la espina parav que sangren todo lo que puedan, para que la salsita no quede muy oscura, nada más, salamos y los dejamos enteros, sin abrirlos más que lo imprescindible.   Pelamos y cortamos en lonchas muy muy finas y las vamos colocando en la besuguera engrasada  previamente con grasa de pollo o aceite -mejor grasa de pollo untada con el dedo-para que formen una capa tenue en el fondo. La intención es que el pescado no se pegue al cacharro y después comernos las patatas, pero lo primero es que no se peguen los jureles. A fuego mediano -unos 90, 100ºC- los colocamos en el horno tapados con papel aluminio una media hora como mucho, si son grandes vale, pero si son medianos con unos 20 minutos están listos.
  Mientras ponemos en una sartén un bue chorreón de aceite crudo, el diente de ajo loncheado, la cebolla cortada muy fina y a abladar a fuego muy suave. Cuando está transparente añadimos el vino y un poquito de agua, añadimos el jamón y seguimos al fuego hasta que se reduzca todo. Ahora viene lo bueno. hay que dejar que se consuman los jugos y que la cebolla empiece a pegarse -mucho cuidado-, movemos, aguantamos al fuego, movemos, hasta que veamos que el paso siguiente es quemarse todo. Ese es el momento de apagar el fuego. La cebolla se habrá caramelizado con el jamón -nada de azúcar moreno- y el aceite vuelve a ser transparente. Es el punto.
 sacamos los jureles del horno, les quitamos la piel dura que habrá formado una coraza que ha ayudado a al carne a cocerse bien sin perder jugos, extendemos los filetes lo mejor que podamos en el plato y cubrimos con una generosa capa de la salsita de las cebolla y el jamón.

 ¡Para mojar pan! Nunca mejor dicho.




viernes, 10 de junio de 2011

Jibia estofada con patatas y piñones.

Un plato de tenedor o cuchara, de primero o de segundo. Lo que quieras, más caldito cuchara, menos caldito tenedor.
INGREDIENTES para 4
Una buena jibia limpia (Choco, sepia) o dos pequeñas. Es importaante que la carne sea gorda y no finita.
Un par de patatas
Una cebolla mediana.
Tres dientes de ajo
Un puñadito de piñones
Vino blanco generoso un vaso
Sal
Pimienta blanca y negra en polvo
Azafrán en hebra
Agua, sal y poco más.

PREPARACIÓN
En una sarté con muy poco aceite echamos los piñones y apenas los doramos, que no oscurezcan, sacamos y ponemos con un poco de vino en el vaso de la batidora.
  Cortamos la jibia en trozos del tamaño de media goma de borrar Milán -creo que la conoce todo el mundo- y los ponemos en una olla de hierro -o de lo que sea, aunque en la de hierro colado sale mejor- con un chorreoncito no muy grande de aceite de oliva del que hemos utilizado para los piñones y añadimos la cebolla entera y los dientes de ajo pelados pero enteros. Con la cocción la jibia va a empezar a soltar agua y va a crecer ell caldo mucho en la olla, no pasa nada, tapamos y dejamos cocer. En unos diez minutos sacamos la cebolla, es muy importante que se haya echado entera para que por dentro permanezca cruda y los ajos y los echamos al vaso de la batidora, añadimos los piñones que previamente hemos apenas dorado en aceite, los pelillos de azafrán y agua, molemos todo lo que podamos y reservamos.
  A la jibia, una vez que hemos sacado la cebolla y los ajos añadimos las patatas previamente peladas, lavadas y cortadas en trozos del mismo tamaño - media Milán-. Ponemos el resto del vino y mareamos y salpimentamos, añadimos el contenido del vaso de la batidora y a hervir un buen rato hasta que ablanden las patatas.
  A mí, particularmente me gusta más de cuchara, a modo de estofado, pero alguna vez lo he hecho con salsita, menos agua, y está igual de bueno. Es un plato que presenta muy bien y puedes ñucirte con las visitas, como segundo o como algo especial para los que no comen carne.
Bon apetit.

jueves, 2 de junio de 2011

Filetes de atún con patatas panaderas.

En realidad, las patatas no son propiamente panaderas, pero casi.
INGREDIENTES
4 filetes de atún
dos patatas medianas
una cebolla mediana
dos dientes de ajo
una latita de pimiento morrón
vino fino
albahaca
perejil
sal un vasito de agua
un poco de grasa de pollo
aceite virgen extra de oliva.

PREPARACIÓN.
   Es un plato muy sencillo de preparar y muy sabroso para un pescado tan seco como el atún -también vale para el pez espada, le quita ese sabor a petróleo tan característico-. En unos minutos y sin ensuciar muchos caharros.
   Cortamos la cebolla en rodajas finas para que después quede en hebras, tampoco tienen que ser demasiado finas; y las colocamos en el fondo de una sartén plana grande, de manera que ocupen todo el fondo. Hacemos igual con las patatas y las colocamos encima en otra capa, sazonamos un poco, añadimos una cucharada de grasa de pollo (*), unos ajos loncheados,  un chorreoncito de aceite, medio vaso de vino y otro medio de agua. Ponemos a fuego lento, tapamos para que no se escape el vapor a otra cosa.
  Mientras que se hace lo anterior, tarda menos de lo que parece, untamos el fondo de una sartén con grasa de pollo -untar, muy, muy poco- o lo mojamos con unas gotas de aceite y extendemos con una servilleta; un trocito de tocino vale lo mismo. Ponemos la sartén a fuego fuerte y cuando está que echa humo ponemos los filetes para que se sollamen de golpe, vuelta y vuelta, otra vuelta y vuelta y enseguida a la sarten sobre las patatas.
   Con este paso lo que hacemos es sellar el atún de manera que no suelte los jugos, se asa la capa más superficial y se seca impidiendo a estos salir, así los sotarán cuando converga.
  Una vez colocados sobre las patatas, unos pimientos morrones con su caldo correspondiente, acabamos de sazonar y antes de un momento ya está hecho.
  El atún sale muy jugoso y se deshace en las vetas características. el acompañamiento le va muy bien y es un plato bueno, barato, fácil y resultón.
Bon apetit.

(*) Lo de la grasa de pollo es muy fácil y conveniente. Cuando compres un pollo entero lo limpias tú, que no pasa nada, y le quitas todoas las pellas de grasa que tiene adheridas a los muslos y cerca de la cola, con piel, no importa. Lo pones todo en una sartén sin nada y al fuego. Poco a poco va soltando la grasa hasta que queda reducido a unos chicharroncitos. Dejas que se enfríe, cuelas y la guardas en un bote con tapa en el frigorífico.
  En Navidad aprovechas la del pato y haces lo mismo, está "de muerte".
 Son exquisitas para añadir como condimento; paellas, salsas, carnes... mejoran el sabor con poca cantidad que pongas. Prueba, verás.

miércoles, 1 de junio de 2011

Filetes de merluza a la moda de aquí.

 Este es un plato de los de urgencia, del congelador a la mesa en un  periquete y encima está bueno, así que si lo haces con su tiempo y con mejores materiales te sale un plato de los de cinco tenedores, pero si tienes prisa, te pones y lo haces volando, que no desmerece. Es una cena magnífica o un segundo plato muy bueno.
INGREDIENTES para 4 personas.
Medio kilo de filetes de merluza de bolsa
Una lata de pimientos morrones
Una latita de berberechos o en su defecto almejas chilenas
Un limón
Un par de dientes de ajo
Pimienta blanca y negra molidas
Cebolla en polvo
Sal
Aceite de oliva virgen extra.

PREPARACIÓN.

  En una sartén amplia coloca los filetes bien extendidos por tandas, sobre cada tanda pon los pimientos morrones cortados a tiras grandes, los ajos laminados y todo lo demás bien extendido. La cebolla en polvo es para que le de un leve aroma, así que muy poca. extiende los berbnerechos en las tandas y añade el líquido de las latas -pimientos y berberechos-, eso nunca se tira, rocía con el jugo del limón. Fuego moderado y a dejarlo que hierva.
  Necesita muy poco tiempo pues los filetes se hacen enseguida y si los dejas más rato se acartonan y no están jugosos. Mientras que se hace ve moviendo la sarten con gracia pero sin derramar ni que se desarmen los filetes. En unos minutos está preparado el plato. Sírvelo con su salsita y acompaña de unas patatitas hervidas.

  Bien, ahora imagínate este plato con unas buenas rodajas de merluza fresca y unos berberechos con su cáscara, o con unas buenas almejas grandecitas dejándolas que se abran y suelten la gracia. Ponle un chorreoncito de Jerez, entonces es un plato de primera, para lucirte, y por cuatro euros.

Cuencos de aguacate y tomates rellenos




INGREDIENTES
dos aguacates maduros
dos tomates maduros
una cebolla chalota
un huevo duro
un puñadito de canónigos
medio cogollito de lechuga
una latita de atún en aceite
una lata pequeña de espárragos blancos
aceite virgen extra de oliva
medio limón
ajo en polvo
albahaca
pimienta blanca en polvo
sal

PREPARACIÓN
Los aguacates:
  Los cortamos por la mitad a lo largo, extraemos el hueso y vaciamos la carne de una pieza, reservamos las medias cáscaras que nos servirań como cuencos.
  Ponemos boca abajo las piezas de carne que hemos extraído y le quitamos con cuidado la capa verdosa y más cremosa, que iremos echando en el vaso de la batidora. Hacemos lo mismo con las cuatro y, una vez limpias, las cortamos en dados no muy pequeños. Los ponemos en un bol.
  Troceamos la chalota muy pequeña y reservamos la tercera parte los canónigos un poco con la mano. Añadimos al bol, mezclamos y sazonamos con las especias.
  Pelamos el huevo duro, extraemos la yema y reservamos la clara.
Con la carne que hemos extraído antes y la que raspamos de la que queda en los cuencos vamos a hacer una mayonesa.
   La ponemos en el vaso de la batidora, como dijimos antes, le añadimos la chalota que habíamos reservado, la yema del huevo duro, el zumo de medio limón y aceite suficiente para cubrirlo todo como dos veces. Batimos y hacemos una mayonesa espesita.
 En el bol donde teníamos los aguacates, la cebolla... añadimos la salsa preparada en cantidad suficiente para que se amalgame todo pero que no se acabe machacando de tanto remover. Rellenamos los cuencos, adornamos por encima con las claras de huevo cortadas en daditos y listo.
Para los tomates:
  Cortamos los tomates por la mitad, transversalmente, y vaciamos su contenido hasta dejar dos cuenquecitos. Picamos la carne extraída y la mezclamos con atún y la mayonesa hecha anteriormente, rellenamos los tomates y ya está.

Para servir colocamos en cada plato medio aguacate, medio tomate y unos espárragos de los normalitos, añadimos dos pegotitos de la mayonesa que nos haya sobrado y ya está.


   Está sabrosísimo y es más fácil de hacer de lo que aquí parece, tiene una entrada en el paladar deliciosa. Espero que os guste.